jueves, 13 de marzo de 2008

Curso de ética ajedrecística. Lás Leyes del Ajedrez (II)

Las Leyes del Ajedrez (II)

El jugador ante las Leyes del Ajedrez.

Al margen de la regulación de situaciones concretas de las partidas, las Leyes del Ajedrez hacen indicaciones acerca del comportamiento de los jugadores: de forma breve y genérica en la introducción por una parte y, por otra, en un artículo dedicado expresamente a ello. La introducción se limita a recomendar a los jugadores que acepten las interpretaciones que los árbitros puedan hacer de los reglamentos y el artículo 13 a dar una idea general de la función del árbitro.
Las Leyes del Ajedrez no pueden abarcar todas las situaciones posibles que pueden surgir durante una partida, así como tampoco pueden regular todas las cuestiones administrativas.En los casos no regulados con precisión por un Artículo de las Leyes, debería ser posible llegar a una decisión correcta estudiando situaciones análogas examinadas en las mismas. Las Leyes presuponen que los árbitros tienen la competencia, recto juicio y absoluta objetividad necesarios para ello. Una reglamentación excesivamente detallada podría privar al árbitro de su libertad de criterio e impedirle hallar la solución a un problema, guiada por la ecuanimidad, la lógica y la consideración de factores especiales.La FIDE apela a todos los jugadores de ajedrez y federaciones para que acepten este criterio.
Artículo 13: El papel del árbitro13.7 a Los espectadores y jugadores de otras partidas no pueden hablar o interferir de cualquier otro modo en una partida. Si fuera necesario, el árbitro puede expulsar del recinto de juego a los infractores.13.7 b. Está prohibido para cualquiera el uso de teléfonos móviles en el recinto de juego y en cualquier otra zona designada por el árbitro.


El artículo 12, pasando de lo más general a lo concreto, viene a imponer las siguientes normas de comportamiento a los jugadores:
Artículo 12: La conducta de los jugadores
12.1 Los jugadores no actuarán de forma que deshonren el juego del ajedrez.

Afortunadamente, contamos con cuestiones más concretas que esta para regular el comportamiento de los jugadores, porque de otra manera dependeríamos de lo que a cada árbitro se le pudiera ocurrir que deshonra o no al ajedrez.
Sin embargo, también tenemos que tener en cuenta que muchos aspectos que no tienen tratamiento concreto en las Leyes ni en otros aspectos de la reglamentación de la FIDE pueden acabar cobijándose en este artículo, para bien o para mal. Por ejemplo, sin pretender juzgar el caso concreto ahora, en un torneo muy querido por muchos de nosotros tuvo lugar un incidente con un jugador porque el Director de Torneo le indicó que no podía ir a jugar en bermudas y chancletas mientras que Ivanchuk ha jugado todo el torneo de Linares con un chandal del Real Madrid.

12.2 a. Durante la partida está prohibido que los jugadores hagan uso de cualquier tipo de notas, fuentes de información, consejos o análisis en otro tablero.
12.2 b. Está estrictamente prohibido llevar teléfonos móviles o cualquier otro medio electrónico de comunicación, no permitido por el árbitro, dentro del recinto de juego. Si durante las partidas suena en el recinto de juego el móvil de un jugador, éste perderá su partida. Será el árbitro quien determine la puntuación del adversario.
La redacción de este apartado debe interpretarse en el sentido de la prohibición del uso de elementos que pudieran permitir la consulta de cualquier tipo de conocimiento ajeno al propio, más allá de la consideración del móvil desde el punto de vista de la molestia que puede crear.
De hecho, existe una propuesta para cambiar la redacción de este artículo en el Congreso de la FIDE de Dresden 2008, durante la Olimpiada, en el sentido de que portar cualquier tipo de dispositivo de comunicación suponga la pérdida de la partida, sin necesidad de que cause molestia: por ejemplo descubriéndose que alguien porta un móvil aunque no suene.
El problema surje cuando se analiza cómo aplicar estos aspectos de la reglamentación. La realidad es que no se dispone de medios para controlar totalmente estas situaciones, ni el árbitro es un agente de la autoridad como para poder registrar a nadie, por lo que hacerlo sería ilegal. Por otro lado, los torneos no profesionales, como las competiciones de las federaciones autonómicas, difícilmente pueden aspirar a que los participantes se aislen del mundo durante varias horas seguidas, especialmente cuando el local no dispone de teléfono y no resulta posible avisar de ninguna circunstancia personal por grave o urgente que pueda resultar: nadie va a cumplir estrictamente la norma y si pudiera forzarse su cumplimiento apenas nadie podría permitirse participar.
Sin embargo, estas circunstancias no pueden utilizarse como excusa para que nadie vaya por los torneos con el móvil alegremente encendido sin ni siquiera bajar el volumen del timbre, sea el campeonato del mundo o el torneo del pueblo: los jugadores de ambos nos deberían merecer el mismo respeto y puede molestarles en la misma medida.

12.3 La planilla sólo se utilizará para anotar las jugadas, el tiempo indicado en los relojes, la oferta de tablas, cuestiones relativas a una reclamación y otros datos relevantes.
Otros usos de la planilla, como por ejemplo anotar las posibles respuestas del rival con el objeto de poderlas considerar y analizar ordenadamente después, constituye una práctica ilegal. Si bien no he llegado a conocer ninguna situación de este tipo, debe tenerse en cuenta que si no se incluyera este apartado en las Leyes del Ajedrez no podría evitarse que alguien las pusiera en práctica.

12.4 Los jugadores que hayan finalizado sus partidas serán considerados espectadores.
Importante consideración por su repercusión en la aplicación de otros artículos de las Leyes del Ajedrez. Además, en los torneos de alto nivel debe tenerse muy en cuenta, puesto que el público no puede estar en las zonas de acceso restringido a los jugadores. No es infrecuente que en determinados eventos en los que hay que ir con la acreditación entre los dientes, como la Olimpiada, los jugadores se queden en la zona de juego cuando terminan su partida y pongan muy mala cara cuando el árbitro les indica que abandonen la zona de juego, por mucha acreditación que agiten: sus acreditaciones son de jugador, no de fisgón VIP.

12.5 No está permitido a los jugadores abandonar el recinto de juego sin permiso del árbitro. Se entiende por recinto de juego el constituido por las zonas de juego, de descanso, de fumadores, aseos y cualesquiera otras designadas por el árbitro. Al jugador que está en juego no le está permitido abandonar la zona de juego sin permiso del árbitro.
Este apartado tiene varios aspectos interesantes.
Por un lado, debe prestarse atención a los conceptos de recinto de juego y zona de juego.
La zona de juego es aquella dispuesta para el desarrollo de las partidas, mientras que el recinto de juego comprende tanto la zona de juego como las zonas de descanso, las de fumadores, los aseos. Los problemas suelen surgir por la insuficiente definición de qué partes del local forman una y otra, así como por la imposibilidad de controlar debidamente todas ellas.
Por ejemplo, el recinto de juego está frecuentemente ubicado en hoteles, pero la mayor parte de los establecimientos hoteleros actualmente ya no disponen de zonas en las que se pueda fumar, por lo que para hacerlo es preciso acceder a la calle. Esto, además de poder implicar un largo camino, supone un un fácil acceso a la habitación, al coche aparcado en la puerta.
La facilidad con la que puede transgredirse esta norma no supondrá tentación alguna a las personas de buena voluntad, pero puede acarrear suspicacias de todo tipo por la dificultad de su aplicación cuando la relación entre los jugadores no es la mejor, como pudo comprobarse en el encuentro por el campeonato del mundo disputado entre Topalov y Kramnik.

12.6 Está prohibido distraer o molestar al adversario de cualquier manera. Esto incluye reclamaciones u ofertas de tablas improcedentes.
Huelga decir que las quejas sin fundamento acerca de cuestiones que a nadie molestan pueden incluso llevar al árbitro a pensar, y a actuar en consecuencia, que es el reclamante quien está tratando de molestar a su rival.

12.7 Las infracciones a las reglas establecidas en los Artículos 12.1 a 12.6 darán lugar a sanciones conforme al Artículo 13.4.
Aquí se se indica que las sanciones aplicables al incomplimiento de lo expresado en el artículo 12 están recogidas en el artículo 13.4, cuya redacción es la siguiente:
Artículo 13.4 El árbitro puede aplicar una o más de las siguientes sanciones:
a. una advertencia;
b. aumentar el tiempo de reflexión que disponga el adversario;
c. reducir el tiempo de reflexión que disponga el infractor;
d. decretar la pérdida de la partida;
e. reducir la puntuación obtenida en una partida al infractor;
f. aumentar la puntuación obtenida en una partida por el adversario, hasta elmáximo posible para dicha partida;
g. la expulsión de la competición.
Una curiosidad: no existe la posibilidad de sancionar a un jugador con la pérdida de puntos ajenos a una partida, aunque sí la de expulsarlo de la competición.
Lo más habitual es que no se pase de la advertencia y, en todo caso, que se sancione incrementando el tiempo de reflexión del rival, pero las circunstancias de la partida pueden condicionar mucho la decisión a tomar.

12.8 La persistente negativa de un jugador a cumplir con las Leyes del Ajedrez será sancionada con la pérdida de la partida. El árbitro decidirá la puntuación del adversario.
Esto supone que si un jugador se niega a cumplir las Leyes del Ajedrez puede ser sancionado con la pérdida de la partida, pero que eso no supone necesariamente que su rival vaya a obtener el punto.

Usted elige

Claro está que siempre nos encontraremos quienes tratarán de soslayar todas las indicaciones legales, seguramente a más de uno le habrá venido algún nombre a la cabeza al hablar de estas cuestiones.
Consultas telefónicas desde los servicios, literatura especializada en el maletero del coche, preguntas al amiguete que está en la sala de análisis, relojes de pulsera que suenan estruendosamente a cada hora, peones entrechocados en la mano mientras piensa el rival, cucharillas que revuelven los cafés durante minutos interminables y en esta ocasión no estoy exagerando: los torneos españoles, muy especialmente en Navarra, son un cachondeo en este aspecto y los árbitros somos los primeros que deberíamos imponer seriedad aún a costa de aparecer como el malo de la película y de que algún organizador pueda tomárselo a mal.

2 comentarios:

iñaki dijo...

Totalmente de acuerdo Beleg. Por eso me gusta jugar en torneos "con buen rollo". Yo en la mesa no permitiría más que lo imprescindible: tablero, reloj, planillas,boli y nada mas. A comer o beber, a la sala. Y muy estricto con los ruiditos, toses, chaqueos y demás manías. Pero es un mal general, no solo en el ajedrez; bus, metro, etc. Primero aviso, despues + tiempo al rival, como en el baloncesto.

Gurú Z dijo...

El otro día, un amigo mío, que los tengo, me regaló un curioso boli que detecta la señal del móvil.

Creo que es un presente perfecto para todos los árbitros de la orbe.

Beleg, en el próximo Cónclave, te puedes descolgar con la idea y seguro que ganarías muchos votos de presentarte a cargos de esos que deben chupar de lo lindo.

Buscando en la red he encontrado el siguiente anuncio: "Despreocupese del timbre de su movil, el boligrafo le avisara de que esta recibiendo una llamada.Este bolígrafo metalizado,se ilumina creando destellos multicolor al recibir o realizar llamadas desde un teléfono móvil, radio de acción 3 metros. Incorpora luz ultravioleta como detector de billetes falsos."

Esto último también os puede ser útil para la hora de cobrar las dietas. No obstante debéis pensarlo bien. Me recordariais a los ingenios luminosos que cualquier chino te puede vender en San Fermín.

¿Dónde jugar cafetero?

Aquí iremos actualizando el listado de bares con tablero. Para enriquecer el mismo puedes hacer un comentario en dicha entrada. Gracias de antemano por tu colaboración.

- Bar Terminal. Calderería, 19. Pamplona (los jueves hay concierto)
- Bar Garazi. Calderería, 36. Pamplona (no hay mucha luz)
- Nuevo Casino Principal. Pza. Castillo, 44. Pamplona (muy tranquilo)
- Bar Atalaya. Ctra. Tajonar, 23. Pamplona (cerca de José Vila)
- Billares Liverpool. Iturralde y Suit, 7. Pamplona (entre carambolas)